A fines de los años '20, Berlin era un importantísimo centro de vanguardia estética y estilística con una notable efervescencia musical. Este contexto junto con las particularidades históricas de la Alemania previa al ascenso del nazismo, crearon un fervor por lo moderno que propició el desarrollo de una música maquinal y de los instrumentos para interpretarla.Trautwein se propuso crean un instrumento que combinara todas las posibilidades rítmicas, armónicas, interválicas y tímbricas en un instrumento que fuera, además, polifónico (lo que se consiguió 20 años después). Consideró que con sus creaciones contribuiría a reconciliar dos áreas del espíritu humano falsamente divididas: arte y técnica. La gran versatilidad del trautonio, su facilidad de operación y su relativamente bajo costo lo pusieron en la mira de varios músicos de vanguardia que lo consideraron idóneo para la creación de una infinita gama de timbres y también para la reproducción de sonidos de los instrumentos tradicionales, eludiendo sus limitaciones.
Para 1933, en Berlín, se pudo apreciar la actuación de una orquesta eléctrica que constaba de:
dos Theremins, un trautonio, un hellertión, un piano electromagnético Neo-Bechstein, un piano electroacústico, un violín, un violoncello sin caja y un generador electrolumínico experimental. Este conjunto interpretaba tanto obras populares como clásicas además de piezas compuestas especialmente para instrumentos electroacústicos.
El músico y técnico Oskar Sala perfeccionó el instrumento hasta convertirlo en una máquina extraordinaria transfromando el relativamente simple Trautonio en el Mixtur-trautonium polifónico.
Las cualidades tímbricas del trautonio y compositivas e interpretativas de Sala fueros apreciadas no solo por los músicos sino también por cineastas: Sala sonorizó, entre cientos de films, la película "Los Pájaros" de Alfred Hitchcock.
Fuente: Profesor Ernesto F. Romeo.
Imagen: Oskar Sala, Alfred Hitchcock y el Trautonium.